Alrededor de medio millar de balseros haitianos llegaron a Cuba esta semana

Esta semana alrededor de 500 balseros haitianos llegaron a Cuba por el puerto de Moa, Holguín, luego que su embarcación rústica sufriera algunos daños y se vieran obligados a detenerse a repararla, así lo informa la prensa independiente.

Según señalan, los balseros se dirigían hacia Estados Unidos, solo pararían un momento para reparar los daños y continuarían, no tenían intención ninguna de entrar a Cuba.

Acorde a los vecinos del área, es bastante común que suceda algo así dada la cercanía geográfica entre ambos países, aunque esto claramente no se informa en la prensa oficial y la mayoría desconoce este hecho.

Un holguinero que prefirió no identificarse explica lo que sucede con estas personas en estos casos cuando las autoridades cubanas los interceptan «el procedimiento siempre es tenerlos unos días en el albergue que está en la carretera a Baracoa»; «Luego son trasladados hacia un campamento en Maisí, de donde son deportados a su país».

Una testigo residente de Moa contó que cuando este grupo de balseros llegó, se exaltaron al ser informados sobre su traslado al centro de aislamiento de Covid, en correspondencia con el procedimiento sanitario vigente en la isla para el arribo de viajeros al país.

«Han dado berro», «porque ellos no querían pasar a Cuba: solo arreglar su bote y seguir», indicó.

Al igual que los cubanos, los haitianos llevan décadas migrando por las más diversas vías, solamente en esta semana unos 2.000 migrantes haitianos arribaron a Monterrey, capital del estado mexicano de Nuevo León, causando una saturación de albergues y de las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM) en la ciudad, informaron autoridades.

Además de otras dos caravanas que se dirigen a las ciudades fronterizas de Reynosa y Matamoros, en Tamaulipas.

En estos últimos meses la migración haitiana se ha visto especialmente marcada, esto podría deberse a las más recientes tragedias en el territorio como el paso de los huracanes de esta temporada que acabaron con el sur del país, el terremoto de magnitud 7,2 que dejó más de 2.000 fallecidos y 12.000 damnificados en agosto, así como el asesinato de su presidente Jovenel Moise el pasado mes de julio que acrecentó la inestabilidad política en la nación.

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