Nicaragua abandonará la OEA por orden de Daniel Ortega luego de ser rechazadas las elecciones en las que ganó

Tras la declaración de ilegítimo el gobierno de Daniel Ortega en Nicaragua por parte de la mayoría de los países de América, el mandatario decidió retirar a su nación de la Organización de Estados Americanos (OEA), acusándola de tener «actitudes injerencistas».

Cabe recordar que luego de las elecciones presidenciales en la nación, donde Ortega fue reelecto con el 75% de los votos, en reunión de la Asamblea General de la OEA en Guatemala a inicios de noviembre se declaró que dichas elecciones «no tienen legitimidad democrática» y se ordenó al Consejo Permanente de ese organismo continental realizar una «apreciación colectiva» de la crisis política de Nicaragua.

Dado el hecho de que las votaciones se llevaron a cabo mientras los siete aspirantes de la oposición se encontraban encarcelados así como con una fuerte represión contra las voces críticas y sin condiciones mínimas que garantizaran la legitimidad del proceso, acorde a la oposición.

La resolución de la OEA fue votada por iniciativa de Canadá y aprobada por 25 países, solamente siete se abstuvieron, incluido México mientras que Nicaragua votó en contra.

Por su parte, este viernes el canciller nicaragüense, Denis Moncada, desde Managua informó que, a raíz de estos hechos, el gobierno socialista comenzó a tramitar su salida del organismo americano «instruido por el presidente constitucional de Nicaragua, comandante Daniel Ortega Saavedra».

«Me dirijo a usted para notificarle oficialmente nuestra indeclinable decisión de denunciar la Carta de la Organización de los Estados Americanos, conforme a su artículo 143, que da inicio al retiro definitivo y renuncia de Nicaragua a esta organización», indica Nicaragua en carta enviada al secretario general de la OEA, Luis Almagro.

El proceso de salida tardará 2 años para poder ser oficial. «Transcurridos dos años a partir de la fecha en que la Secretaría General reciba una notificación de denuncia, la presente Carta cesará en sus efectos respecto del Estado denunciante, y este quedará desligado de la Organización después de haber cumplido con las obligaciones emanadas de la presente Carta», según lo establecido en el artículo 143 de la Carta Constitutiva de la OEA.

«La Organización de Estados Americanos ha sido diseñada como foro político diplomático que nació por influencia de Estados Unidos como instrumento de injerencia e intervención, y su actuar en contra de Nicaragua de esta organización que funciona permanentemente en Washington tiene como misión facilitar la hegemonía de Estados Unidos con su intervencionismo sobre los países de América Latina y el Caribe. Lo que para Nicaragua es inaceptable, lo rechazamos y lo condenamos», señaló el gobierno en la misiva.

Esta decisión de desligarse de la OEA podría traerle a Nicaragua serias consecuencias futuras, especialmente en el ámbito económico pues podría frenar el flujo de divisas que llegan a través de préstamos de organismos multilaterales ligados a esa organización.

«Tendrá menos capacidad de acceder a recursos internacionales de mecanismos interamericanos como es el Banco Interamericano para el Desarrollo (BID). Estos tendrán tendrían mayores reservas en proveerle recursos a un Gobierno que ha sido expulsado por sus violaciones del organismo regional más importante», explica Tiziano Breda, analista para Centroamérica del Crisis Group, un organismo centrado en la resolución de conflictos.

Entre las diversas reacciones, Estados Unidos catalogó de «dictadura» al gobierno imperante y aseguró «nos gustaría que Nicaragua regrese a la comunidad interamericana, (pero) siempre respaldando los valores y los principios a los cuales todos nos inscribimos, que son el respeto del desarrollo democrático», añadiendo «eso es lo fundamental, no es de izquierda o derecha, es democracia, es lo único en que nosotros insistimos como región».

Fuente: ElPaís.

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