Uno, dos y tres… ¡qué paso más chévere, caballero…!!! (+video)

Su autor

Rafael Ortiz nació en Cienfuegos y fue el autor de la conga más contagiosa de Cuba, la famosa 1, 2, 3 que paso más chévere…el de mi conga es…y con la que millones de cubanos hemos arrollado en carnavales, fiestas y a cuanta reunión que lleve música hemos ido.

Lo apodaban Mañungo y de su inspiración nos quedan también piezas como Mujer perjura y El diablo tun tun

No solo congas

A su autoría se deben verdaderas joyas también del bolero, el son y la canción que rápidamente integraron el repertorio de agrupaciones como la de Arsenio Rodríguez.

Este conjunto convirtió en éxitos temas como Dame un trago cantinero y Madre no me pidas…Y otro tanto hizo el Septeto Nacional con títulos de su autoría como Palomo, Todo en conjunto, ¿Por qué me guardas rencor?, Sol de verdad y Amor de loca juventud

A este cienfueguero lo recordamos igualmente por el popurrí de canciones suyas que grabó el conjunto Sierra Maestra en la década del ochenta. Su cantante de entonces José Antonio Rodríguez hace gala de su voz en este grupo de piezas.

Pero su conga fue lo mejor

Sin embargo, fue la conga Uno, dos y tres, la que ha hecho arrollar a millones de personas durante más de cincuenta años. Esa contagiosa conga es todo un símbolo de nuestra identidad y constituye una de las creaciones mejor logradas del género.

Ninguna como esa

Rafael Ortiz compuso otras congas, pero ninguna alcanzó la trascendencia de la primera. De hecho, Uno, dos y tres se tocó desde New York hasta París, varios largometrajes de Hollywood la incluyeron en su banda sonora y se usó además en películas de Cantinflas y Tin Tan.

A pesar del éxito que alcanzó esta conga, su autor recibió muy pocos beneficios económicos a cambio.

Rafael Ortiz vive en cada grabación y en toda voz que entone sus temas, y en cada cubano que arrolle con ese pegajoso estribillo: “Uno, dos y tres, qué paso más chévere, el de mi conga es…”

 

 

 

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