Las mejores recetas con frijoles blancos

Es una leguminosa originaria de México y es una buena fuente de fibra, vitaminas, minerales, proteínas y carbohidratos. Además, contiene vitaminas del complejo B como niacina, riboflavina, ácido fólico, tiamina, y minerales como el hierro, zinc, potasio y magnesio. La judía blanca es un alimento muy nutritivo y constituye un importante aporte de proteína vegetal.

En vez de elegir siempre carbohidratos refinados como pan blanco, arroz blanco o dulces, se deben seleccionar alimentos que tienen un alto contenido de carbohidratos complejos como son estos frijoles. Poseen un bajo contenido de grasa y, por ser un alimento de origen vegetal, no contienen colesterol.

Los frijoles blancos son muy conocidos en Cuba, pues son un delicioso plato para degustar en cualquier ocasión.

¿CÓMO SE COCINAN LOS FRIJOLES BLANCOS?

Preparación:

– Desde la noche antes, dejar en remojo el frijol blanco en suficiente agua.

– Botar esa agua y escurrirlos y después lavarlos con agua fresca.

– Una vez lavados colócalos en la olla de presión, llena con agua hasta el nivel indicado en la olla. Abrir la olla según las indicaciones para evitar un accidente pues la seguridad es primordial.

– Cocinar hasta ablandarlos y posteriormente agregar cebolla, ajo, masas de pollo y laurel, fritos previamente en aceite.

RECETAS RÁPIDAS

Potaje de frijoles blancos, arroz integral y verduras.

Cocina las verduras como cebolla, ajo, pimiento verde y pimiento rojo, y luego de servirlas en tu plato agrega los frijoles blancos ya blandos, el arroz integral y caldo a tu gusto.

Crema de puré de frijoles blancos, estilo hummus

Es una variante del tradicional hummus de garbanzo. Cocina lo frijoles blancos hasta que estén bien blandos y agrega un poco de nata o yogurt. Pasa la mezcla por la batidora y añade pizca de sal. Puedes acompañar tu plato con un crudités de verduras y de esta manera, aportarás a tu plato más proteína de origen vegetal.

Crema de judías blancas con calabaza

Por un lado, hierve la calabaza y por el otro, las judías. Una vez cocidas las judías, pásalas por un colador para eliminar la piel y la parte de la fibra que puede resultar indigesta, especialmente si sufres de gases intestinales. Después, aplasta la calabaza y las judías, hasta que quede una crema homogénea y añádele por encima cebolla y ajo salteado previamente. Puedes salpimentar un poco.

Ensalada fresca de frijoles blancos, pimiento y cebolla

Es un plato ideal para el verano. Agrega pimiento y cebolla cortados a trocitos a los frijoles blancos ya ablandados y aliña la ensalada a tu gusto.

Cuando la comas, lo ideal es masticarla despacio y bien para evitar los gases intestinales, pues de este modo evitas tragar excesiva cantidad de aire mientras comes y la fermentación intestinal es más adecuada.

SUS RECETAS SALUDABLES

Potaje de judías o frijoles blancos

Para que disfrutes de un buen guiso de frijoles blancos o judías como son llamados en otros países.

Ingredientes:

Para cocer las judías:

– 500 gramos (1 libra) de judías puestas en remojo 8 horas

– Carne de lomo de cerdo

– Una cebolla partida por la mitad

– Una cabeza de ajos partida por la mitad

– 2 hojas de laurel

– Perejil en rama, al gusto

Para el sofrito:

– 75 ml de aceite de oliva, preferentemente extra virgen

– 4 o 5 dientes de ajo fileteados

– 1 libra (400 gramos) de cebolla picada finamente

– Una cucharadita de pimentón

– Un cuarto de cucharadita de cominos molidos, al gusto

– Una pizca de azúcar o de los edulcorantes estevia o sucralosa con su sabor dulce resistente al calor

– Pimienta negra recién molida, al gusto

– Pizca de sal, opcional

Elaboración:

Para cocer las judías:

– Ponemos las judías en remojo con abundante agua en un recipiente la noche antes de cocerlas.

– Al día siguiente las pasamos por un colador y las echamos en una cazuela de doble fondo.

– Añadimos perejil y las hojas de y lo añadimos a la cazuela.

– Añadimos la y la cabeza de ajos, y abundante agua para cocerlas.

– Llevamos la cazuela al fuego y esperamos a que empiece a hervir.

– Cuando haya empezado a hervir añadimos unos 500 ml (1/2 litro) de agua fría y esperamos a que vuelva a hervir para repetir otras dos veces este “asustado”, añadiéndole otros 500 ml de agua fría y se le retira la espuma si fuera necesario. “Asustarlo” significa que se les añade en pleno hervor, agua fría que lo corta por unos momentos antes de volver a hervirlos y se obtiene un caldo más espeso.

– Se deja cocer a fuego medio colocándole la tapadera a la cazuela, pero sin llegar a taparla completamente.

– Cuando las judías estén cocidas retiramos del fuego.  Quitamos el exceso de caldo y lo reservamos para añadirlo al final, si fuera necesario, o cuando las calentemos al día siguiente

Para el sofrito:

– En una sartén ponemos el aceite a calentar junto con los ajos fileteados y cuando estén dorados los retiramos de la cazuela con ayuda de una espumadera.

– Rehogamos la cebolla en el aceite aromatizado durante ocho o 10 minutos a fuego bajo.

– Añadimos al sofrito y rehogamos un par de minutos.

– Apagamos la candela y añadimos el pimentón, el comino y la pizca de azúcar   o edulcorantes

– Añadimos un poco del caldo de las judías al sofrito, mezclamos y lo añadimos a las judías

– Salpimentamos al gusto y volvemos a llevar al fuego para que hierva un par de minutos.

– Retiramos del fuego y dejamos reposar un par de horas antes de servirlas.

Los guisos y potajes siempre es mejor tomarlos de un día para otro para un que se impregnen de mejor sabor. ¡Servimos nuestras judías decoradas con un poco de perejil picado y los ajos fritos de aromatizar el aceite y listo!

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