Nutritivas recetas para bajar de peso

La técnica para bajar de peso es una sola y es sencilla; se trata simplemente ingerir menos calorías con los alimentos consumidos y de gastar más calorías a través de los ejercicios. Todo a la simultánea.

Para bajar de peso y hacer desaparecer fealdades corporales y peligros para la salud, solo se requiere, pero de manera permanente, interés, decisión y dedicación. Se debe comenzar con lo más importante: una alimentación baja en calorías y al mismo tiempo balanceada en todos sus nutrientes.

Una libra de grasa contiene 4,140 calorías y para disminuir una libra de peso por semana, generalmente se debe eliminar, sin marcha atrás, 500 calorías por día. El cálculo para confirmarlo es sencillo,  solo se trata de multiplicar los 460 gramos contenidos en una libra por 9 la cifra de calorías contenida en un gramo de grasa.

Es imprescindible desarrollar nuevos hábitos saludables, sin nada de sacrificios, y convertirlos más que en una costumbre en un estilo de vida a lo moderno.

Estas recetas enseñan platos sustanciosos pero con menos calorías, más saludables, equilibrados, con ingredientes de los diferentes grupos alimenticios, y sin excesos, o sea, nada de abusos de carbohidratos simples ni de grasas. Y sin olvidar lo imprescindible de hacer ejercicios para adelgazar.

Partiendo del principio de comer de manera saludable, balanceado, rico y sin desviaciones peligrosas, aquí viene nuestra lista de recetas para adelgazar, para ayudarte a perder peso rápido y se convierta en un estilo de vid y no en un sufrimiento.

Caldo nutritivo de verduras

Es una preparación básica utilizada para darle sabor y nutrimentos a  diversos platos, donde se incluyen sopas, salsas, guisos y arroces, entre muchos otros.

Viene siendo el equivalente a crear un «cubito de vegetales» industrial pero de forma natural.

La receta más básica para hacer caldo de verduras consta solamente de 3 ingredientes: zanahoria, cebolla y apio, además de agua. No se le añade sal, pimienta, ni nada extra.

Una vez hecho, se le da sabor con las hierbas y especias relacionadas con el producto final.

Aunque la preparación base del caldo de verduras es con solo 3 ingredientes, se puede hacer con otros más, totalmente opcionales pues no son para nada indispensables. Dependiendo de la preparación final, estos agregados extra pueden aportar sabores específicos, y así tenemos el jengibre para darle un toque asiático al caldo, y sería ideal para recetas de ese estilo.

Ingredientes:

– 2 libras (1 kilogramo) de cebollas

– 1 libra (1/2 kilogramos)  de apio con sus hojas

– 1 libra (1/2 kilogramos) de zanahoria mediana

– Como ingredientes opcionales se puede añadir dientes de ajo, unas hojas de cilantro o de laurel, etc.

Preparación:

– Lava, limpia y corta las verduras en trozos medianos, cubos, trozos irregulares, tiras o como lo desee

–  Coloca todos los ingredientes en una olla con 3 litros de agua y pon la temperatura al máximo. Cuando comience a hervir pon el fuego a la mitad y cocina hasta que el líquido reduzca a la mitad. Calcula aproximadamente 45 minutos, según la cocina.

– Pasado ese tiempo cuela bien el caldo, déjalo enfriar y guárdalo en recipientes plásticos con tapa.

– Cuando se congela, este caldo de verduras puede durar varias semanas. En los anaqueles de abajo del refrigerador no se debe dejar pasar más de 4 o 5 días antes de usarlo todo.

Muslos de pollo al horno

Ingredientes:

– 2 muslos de pollo

– 2 papas medianas

– ½ cebolla mediana

– ½ pimiento

– Comino molido al gusto

– Orégano en polvo al gusto

– Pimentón en polvo al gusto

– Ajo en polvo al gusto

– Pimienta negra molida al gusto

– Pizca de sal, opcional

Preparación:

– Precalienta el horno a 210 grados centígrados.

– Lava bien los muslos de pollo, quítale los excesos de grasa y el pellejo

– Pica la cebolla y el pimiento en julianas.

– Corta las papas en ruedas finas.

– Engrasa una bandeja para hornear con un poco de aceite y haz una cama con las papas y encima ponles la cebolla y el pimiento.

– Los muslos de pollo condiméntalos por ambos lados con las especias. Hazlo a tu gusto.

– Puedes condimentar un poco las papas, cebollas y pimientos también.

– Pon los muslos de pollo en la bandeja

– Mete al horno y deja cocinar por 30 minutos.

– Saca la bandeja, voltea las piezas de pollo y vuélvelas a meter en el horno.

– Transcurridos unos 20 minutos más ya el pollo debería estar completamente cocinado. Verifícalo pinchándolo con un palillo largo de madera o con un cuchillo por el centro, cerca del hueso, y si no sale sangre, está listo.

– Vuelve a sacar los muslos de pollo del horno y voltéalos una vez más para un buen horneado.

– Ahora puedes subir un poco la temperatura y dejarlos dorar ligeramente. Pero tienes que tener cuidado, pues se pudieran quemar en un descuido.

– Cuando estén dorados a tu gusto, apaga el horno y deja reposar un par de minutos.

Muchas veces, todos los hornos no cocinan igual de rápido, por lo cual debes estar atento, no vaya a ser que esté listo antes de tiempo o que aún le falte más cocción.

Puedes servir  cada pieza junto a una porción de papas horneadas, cebollas y pimientos y acompañar con alguna ensalada fresca.

Ensalada de lentejas saludable

No hay nada más refrescante que una ensalada de lentejas y no es la única ensalada con legumbres que puedes preparar. También hay otras como la ensalada con garbanzos y espinacas. Las lentejas también están repletas de vitaminas y minerales, son altas en fibras y buenas para la digestión.

Ingredientes:

– 400 gramos (1 libra) de lentejas cocidas

– 3 ramas de perejil fresco

– Pimienta al gusto

– Aceite de oliva o de canola

– Vinagre de su preferencia, al gusto

– 3 tomates maduros

– 1 pepino grande

– 1 cebolla morada

– 1 pizca de orégano

– Pizca de sal, opcional

Preparación:

– Lavar los tomates, el perejil y el pepino.

– Separar las hojas de perejil y picarlas muy pequeñas. Reservar.

– Picar el tomate y pepino en cuadritos pequeños.

– Pelar la cebolla y también picarla en cuadritos pequeños.

– Colocar los tomates, pepinos y cebolla picados en una ensaladera.

– Escurrir las lentejas y agregarlas también a la ensaladera.

– Espolvorear sobre ellas los trocitos la pimienta, la sal, el orégano y el perejil picadito.

– Verter un chorrito  de aceite sobre los ingredientes, y otro de vinagre.

– Revolver bien los ingredientes para que los aderezos se distribuyan a través de toda la mezcla.

– Meter la ensaladera al refrigerador. El cambio de temperatura volverá más refrescante la ensalada. Este tiempo funcionará también para que los vegetales absorban los líquidos y tomen más gusto. Puede pasar allí varias horas, o incluso una noche.

– Para el momento de servir, la ensalada puede decorarse con algunas ramas de perejil, y algunos trozos frescos de pepino o de tomate maduro.

Y listo. A servir y comer!!!

Otras ensaladas que puedes preparar con lentejas son la ensalada de lentejas con atún. En lugar del pepino, vamos a agregar una lata de atún en agua, ya escurrido, a la receta. En el caso de los aderezos, vamos a cambiar el perejil por la misma cantidad de cilantro, y cambiar el vinagre por el jugo de medio limón y una cucharada de mostaza.

La ensalada de lenteja con huevo se prepara con la misma cantidad de lentejas y cuatro huevos cocidos. Estos se cortan en ruedas, se mezclan con las lentejas, se adereza todo con pimienta,   perejil y ajo picados muy menudos, y un toque de limón.

Disfrútalo!!!

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