Lanzan al espacio nave que colisionará con asteroide cercano a la Tierra para desviar su curso por primera vez en la historia (+video)

Fue lanzada con éxito por parte de la NASA una nave espacial cuyo único objetivo es chocar contra un asteroide que se dirige hacia la Tierra y desviar su curso.

Conocida como la misión DART o Prueba de redireccionamiento de doble asteroide, como parte de la llamada Estrategia de Defensa Planetaria, despegó a las 10:21 pm PT del martes (1:21 am ET del miércoles) el cohete SpaceX Falcon 9 desde la Base de la Fuerza Espacial Vandenberg en California.

Se tiene previsto que sea en septiembre del 2022 cuando finalmente llegue a su destino e impacte contra Dimorphos, una pequeña luna que orbita el asteroide Didymos, cercano a la Tierra , de funcionar, esta sería la primera vez en la historia que la humanidad logre afectar el curso natural de un cuerpo del sistema solar de manera apreciable.

De casi media milla (0,8 kilómetros) de diámetro, Didymos, que significa «gemelo», forma un sistema binario con Dimorphos, que significa «dos formas» y es un asteroide más pequeño, o luna, de 525 pies (160 metros) de diámetro que fue descubierto hace dos décadas.

Fue elegida esta luna porque su tamaño es relativo a los asteroides que podrían representar una amenaza para la Tierra en el futuro, aunque actualmente el sistema de doble asteroide en sí no es una amenaza para la Tierra.

Los científicos creen que este es el momento perfecto para que tenga lugar la misión DART pues para septiembre del año próximo ambos cuerpos estarán relativamente cerca de nuestro planeta, a 6.835.083 millas (11 millones de kilómetros).

Es por ello que, teniendo en cuenta la velocidad de traslación de la nave lanzada a aproximadamente 15.000 millas (24.140 kilómetros) por hora, era este el momento para iniciar la misión y que llegara a tiempo a su destino.

La nave obviamente no está tripulada por seres humanos pero cuenta con una cámara llamada DRACO y un software de navegación autónoma que ayudarán a detectar y colisionar con Dimorphos al cual no llegará a destruir dado que este cohete espacial es 100 veces más pequeño; pero sí se espera que desvíe su curso.

Ilustración de la nave de la misión DART.

«Esto no va a destruir el asteroide, solo le dará un pequeño empujón y desviará su camino alrededor del asteroide más grande», explicó Nancy Chabot, líder de coordinación de DART en el Laboratorio de Física Aplicada Johns Hopkins en Laurel, Maryland.

El momento del choque será captado en cámaras por LICIACube, un satélite de cubo complementario de tamaño de un maletín proporcionado por la Agencia Espacial Italiana. El equipo viajará en DART y luego se desplegará antes del impacto y volará por los alredores para captar las imágenes.

De esta manera, según Tom Statler, científico del programa DART en la sede de la NASA, «los astrónomos podrán comparar observaciones de telescopios terrestres antes y después del impacto cinético de DART para determinar cuánto cambió el período orbital de Dimorphos», «esa es la medida clave que nos dirá cómo respondió el asteroide a nuestro esfuerzo de desviación», añadió.

Esta colisión solo cambiará la velocidad de Dimorphos mientras orbita a Didymos en un 1% que, aunque no parece mucho, en realidad traerá cambios notables pues variará el período orbital de la luna en más de un minuto (unos 73 segundos) lo cual será medible desde los telescopios terrestres.

Unos años después del hecho, se tiene planificado que comience la misión Hera de la Agencia Espacial Europea que llevará a cabo una investigación de seguimiento de este sistema binario como parte de una colaboración internacional.

«DART es un primer paso en los métodos de prueba para la desviación de asteroides peligrosos», indicó Andrea Riley, ejecutiva del programa DART en la sede de la NASA. «Los asteroides potencialmente peligrosos son una preocupación mundial, y estamos entusiasmados de trabajar con nuestros colegas italianos y europeos para recopilar los datos más precisos posibles de esta demostración de deflexión por impacto cinético», agregó.

«Si un día se descubre un asteroide en curso de colisión con la Tierra, entonces tendremos una idea de cuánto impulso necesitamos para que ese asteroide no apunte a la Tierra», dijo Andy Cheng, líder del equipo de investigación de DART en el Laboratorio de Física Aplicada de Johns Hopkins.

Actualmente no hay asteroides con curso de impacto directo en la Tierra, sin embargo, hay más de 27 mil de ellos de todas formas y tamaños en los alrededores del planeta que en cualquier momento podrían pasar a ser peligrosos.

«La clave para la defensa planetaria es encontrarlos mucho antes de que sean una amenaza de impacto», destacó Lindley Johnson, funcionaria de defensa planetaria en la Sede de la NASA. «El principio con todos ellos es cambiar la velocidad orbital del asteroide solo una pequeña cantidad. Cambiar la velocidad del asteroide en su órbita cambia su órbita, así que en el futuro, no estará en el mismo lugar donde iba a impactar la Tierra», detalló.

Lo aprendido de esta misión luego de finalizar los años de estudio y análisis «sería parte de una caja de herramientas que estamos comenzando a construir con capacidades para desviar un asteroide», acotó Johnson.

Fuente: CNN

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